Empresa y trabajadores retoman este martes las negociaciones con una propuesta del Ministerio de Trabajo sobre la mesa. Las principales navieras que operan en Montevideo advirtieron al gobierno por las consecuencias de las interrupciones en la terminal.
El conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), principal terminal especializada de contenedores del Puerto de Montevideo, entra este martes en una nueva instancia de negociación entre la empresa y los trabajadores, con la mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
La reunión tripartita del lunes terminó sin acuerdo y pasó a cuarto intermedio. Las conversaciones se retoman este martes a partir de las 14:00. El gobierno presentó una fórmula de acercamiento centrada en los puntos que continúan generando diferencias entre las partes.
Uno de los principales aspectos en discusión es la cantidad de jornales mensuales asegurados. La propuesta del MTSS plantea 21 jornales para los trabajadores comprendidos en este régimen. También permanecen en negociación partidas económicas y las condiciones de un eventual nuevo convenio colectivo.
El presidente del Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA), Álvaro Reinaldo, señaló que el gremio mantiene abierta la posibilidad de realizar un paro de 48 horas, aunque sostuvo que actualmente la prioridad es agotar las instancias de negociación.
El conflicto también generó preocupación entre las principales compañías navieras. Maersk, ONE, CMA CGM, Cosco Shipping Lines y Hapag-Lloyd enviaron una carta al gobierno en la que atribuyeron a las interrupciones perjuicios económicos y comerciales, dificultades para cumplir itinerarios y pérdida de previsibilidad en el Puerto de Montevideo. Estas consecuencias corresponden a afirmaciones de las navieras, no a una evaluación independiente de EL MONITOR.
El propio Reinaldo reconoció la preocupación planteada por las compañías y afirmó que trabajadores y empresa deberán contribuir para alcanzar una solución.
El gobierno ya había intervenido en el conflicto. El 11 de septiembre, los ministerios de Trabajo y Transporte establecieron un régimen transitorio de servicios mínimos para TCP. Entre otras disposiciones, exige garantizar determinadas operaciones de carga y descarga y un mínimo de 25 contenedores por hora para la recepción mediante transporte carretero durante medidas que afecten la operativa.
SUPRA rechazó esa resolución y resolvió impulsar un recurso de anulación y avanzar en los mecanismos para presentar una queja ante la Organización Internacional del Trabajo.
La negociación de este martes será, por tanto, una nueva instancia para determinar si empresa y trabajadores consiguen acercar posiciones y avanzar hacia un nuevo convenio colectivo.